Emprender. Factores claves al éxito

Toda organización o emprendimiento, tiene 4 fuentes de creación de valor:

-el capital humano, las personas, componentes de dicha organización

-el capital físico, los recursos materiales que ese capital humano necesita para llevar adelante sus objetivos.

-el capital financiero, el flujo de dinero que esa organización necesita para llevar adelante sus objetivos.

-el capital social, la red de contactos. Hay que pensar al capital como un valor y lo social que representa la interrelación con muchas personas.

Por definición, el CAPITAL SOCIAL es una red estable de relaciones sociales basadas en el reconocimiento mutuo entre los actores que componen dicho capital social. Cuanto más extenso e intenso sea mi capital social, mayor será mi desarrollo como persona y como organización. Un elemento clave, y es la goma que une a esas personas que conforman el capital social, es la CONFIANZA.

La confianza, pensada desde el ecosistema emprendedor, es “una sensación que tengo frente a un otro que implica tener la tranquilidad que, por más que éste tenga la posibilidad de dañarme, no lo hará”. Esta confianza se construye, se desarrolla, se enriquece, se fortalece. Y lleva mucho tiempo…y paradójicamente, cuesta un minuto en destruir.

Este capital social, o red de contactos, tiene dos estructuras:

-densa o intensa, concentrada o compacta. Son lazos cerrados que construyo con vínculos más cercanos, basados en la confianza (amigos, familia, compañeros de la facultad o del colegio, trabajo, etc.)

-diluida o amplia. Son lazos más abiertos e incluye las personas que voy conociendo. Las relaciones no son tan personales o cercanas, sin embargo, representan grandes beneficios para las personas que la componen.

¿Cómo influye esta red en los emprendedores?

Las redes sociales densas o intensas, facilita generar un ámbito de confianza entre las personas, y facilita el trabajo en común, la coordinación y la colaboración.

Las redes sociales menos densas generan acceso a recursos, a información, a ideas, a oportunidades, que a lo mejor no lo tendría de otra manera. Aquí es importante a quien conozco y a quien conoce aquel que conozco. De allí que cuanto más conozco, más me puedo beneficiar de esa red.

Un factor clave en la construcción del Capital Social es la COMUNICACION. La comunicación entendida como la suma de la ESCUCHA y la EMPATIA.

La COMUNICACIÓN es un intercambio de mensajes (verbales y no verbales) que permiten a los individuos poner algo en común, compartir. Pensando en un comunicación de manera “constructiva”, llego a Marshall Rosenberg que, en su libro “Comunicación no violenta”, identifica 5 pasos para la autenticidad de una comunicación. Previamente, identificar la intención de manera clara, es decir, “que quiero lograr con la comunicación” y estar atenta, receptiva, consciente, alerta a las palabras, sentimientos y emociones del otro, para poder construir amorosamente. Luego, recorrer la siguiente estructura:

  1. Observación: ¿Qué sucede y como me afecta? Contar un cuento, sin juzgar ni poner adjetivos
  2. Sentimiento: ¿Cómo me siento en relación con lo que observo?
  3. Necesidad: ¿Cuál es mi necesidad respeto a mis sentimientos? Que necesito entienda el otro
  4. Petición: ¿Qué es lo que pido para satisfacer mi necesidad?
  5. Agradecimiento, siempre agradecer J

Con respecto a la EMPATIA, Mahatma Gandhi decía que  “Las tres cuartas partes de las miserias y malos entendidos en el mundo terminarían si las personas se pusieran en los zapatos de sus adversarios y entendieran su punto de vista”Así, la esencia de la empatía es entender, percibir los que otros sienten o piensan o temen o creen, y no dicen, pues muchas veces no son revelados con la voz, sino con actitudes no verbales (gestos, movimientos, el color de su cara, posturas, etc.)

Es clave en los emprendedores, desarrollar esta capacidad. La empatía es la capacidad de interconectar con otros, e implica una comunicación más profunda entre las personas y una mejora en mi red de contactos y de mi Capital Social. Si no abarco aquello que le pasa al otro, difícilmente me pueda comunicar. Y, no hay forma de lograr empatía y ninguna forma de dialogo si no logro escuchar a mi interlocutor.

La empatía parte de una capacidad crítica que es la ESCUCHA y con ello una poderosa herramienta: las PREGUNTAS. Ya lo decía el gran filósofo griego Sócrates, “si no me hago una pregunta, no aprendo”. Las preguntas permiten verificar información, obtener nuevos datos y transmitir interés al otro, que perciba que me importa aquello que piensa o siente.

Para finalizar, recordar que no vivimos aislados, que somos seres sociales y el ser humano tiende a agruparse. Las relaciones sociales conectan a diferentes personas por determinadas características o intereses que, en el ámbito de los negocios, se denomina capital social. Estas redes se construyen a través de la confianza y la comunicación. La vinculación debe hacerse a través de la “Escucha empática”, es la forma de escuchar de manera más elevada, con la intención de comprender. Buscar comprender y luego ser comprendid@. Es la clave en la construcción del capital social. Y, el capital social, durante el proceso emprendedor, facilita la obtención de recursos tangibles (capital físico y el capital financiero) y de recursos Intangibles como información crítica y relevante, legitimidad (personas que hablen bien de mí, que den aval, para transmitir credibilidad), respaldo, apoyo afectivo. Siempre, primero emprender desde uno, conocerse, con valores de integridad y honestidad, y seguramente lograré ser una persona emprendedora exitosa.

 

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